domingo, 29 de abril de 2012

Súplicas antes de dormir



Qul hua Allahu Ajadu (Corán: 112) y Qul a’udhu bi Rabbil falaq (Corán: 113)  y Qul.a’uudhu bi Rabbin naasi (Corán: 114)
Cuando a la noche el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah
sean con él) se recostaba en su lecho, juntaba sus palmas, soplaba
en ellas (escupía sólo con aire, sin saliva), recitaba las
tres últimas suras del Corán y luego se frotaba todo el
cuerpo tanto como le era posible, comenzando por su cabeza,
luego su rostro y después sobre las demás partes del cuerpo. Realizaba esto tres veces.
Cuando te retires a tu lecho recita la aleya del Trono (Ayat al Kursi: http://abdelah-islam.blogspot.com.es/2010/01/learn-ayat-al-kursi-ayatul-kursi.html  )
¡Allah! No hay mas dios que él, el Viviente, el
Subsistente… [2:255] hasta el final de la aleya, así entonces
la protección de Allah permanecerá contigo y ningún
demonio se te ha de acercar hasta que despiertes.
Aamana arRasuulu bimaa únzhila ileihi mi Rabbihi wal
mu.minuuna.
Quien recite las últimas dos aleyas de Sura La vaca (2:285-286) por la noche le serán suficientes.( http://abdelah-islam.blogspot.com.es/2011/11/ultimas-aleyas-sura-al-baqara-la-vaca.html )
Bismika Rabbii uaDa’tu yanbii wa bika arfa’uhu fa.in amsakta nafsii faarjamha wa in arsaltaha faajfaDhhaa bimaa tajfaDhu bihi ’ibaadaka aSSaalijiin
Si alguno de vosotros se levanta de su lecho y luego retorna a él, deberá sacudirlo desde el extremo de su vestimenta tres veces, porque desconoce lo que pudiera haber  ocurrido en su ausencia, debiendo recitar cuando se acueste:
En Tu nombre, mi Señor, me recuesto sobre mi costado
y en Tu nombre me levanto, entonces si tomas mi alma,
Ten misericordia de ella, y si la devuelves, protégela de la
manera en que lo haces con tus siervos rectos.
Allahumma innaka Jalaqta nafsii wa Anta tauafaahaa
laka mamaatuha wa majiaahaa in ajiaitahaa faajfaDhhaa wa
in amattahaa faagfir lahaa Allahumma innii as.alukal ’aafiata.
Oh Allah, ciertamente Tú me has creado, y Tú tomarás
mi alma, a Ti te pertenece mi muerte y mi vida, si la mantienes
con vida, protégela y si le das muerte, entonces perdónala.
¡Oh Señor! Ciertamente te pido salud.
Allahumma qinii ’adhaabaka iauma tab’azu ’ibaadaka.
El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) ubicaba
su mano derecha bajo su mejilla cuando se disponía a
dormir y suplicaba así: .Oh Allah, protégeme de Tu castigo
en el día que resucites a Tus siervos. (Lo decía 3 veces)
Bismika Allahumma amuutu wa ajiaa.
En Tu nombre, Oh Allah muero y (re)vivo (es decir:
duermo y despierto, debido a la similitud que existe entre
el sueño y la muerte, y entre revivir y despertar).
Subjaana Allah-aljamdullilah-Allahuakbar.
El Profeta (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) se dirigió a Ali y Fatima cuando su hija le solicitó un sirviente, les dijo:¿Acaso no queréis algo mejor que un sirviente? Pues cuando vayais al lecho decid: ¡Glorificado sea Allah! 33 veces, ¡Alabado sea Allah! 33 veces, ¡Allah es el más grande! 33 veces, es mejor para vosotros que un sirviente.
Allahumma rabbas samawaatis sab’i, wa rabbal arshil
aDhiimi, rabbanaa wa rabba kulla shei.in, faaliqal jabbi wan
náwaa wa munázhzhila atauraati wal inyiili, wal furcáan,
a’udhu bika min sherri kulli shei.in Anta áaJidhu binaaSiatihi.
Allahumma Antal áaualu faleisa qablaka shei.iun, wa
Antal áaJiru faleisa ba’daka shei.un, wa Anta ADhDhaahiru
faleisa fauqaka shei.un, Antal baaTinu faleisa dúnaka
shei.un. íqDi ’annaa addaina wa agninaa minal faqri.
Oh Allah, Señor de los siete cielos y del Trono magní-
fico, nuestro Señor y soberano de todas las cosas, quien
hace germinar la semilla y el carozo del dátil, quien ha revelado
la Torah, el Evangelio y el Furqan1 me refugio en Ti de
todo mal sobre lo que Tú tienes total dominio, Oh Allah, Tú
eres el Primero, el que nada lo precedió, el último, el que
nada lo sucederá, el Evidente, y no hay por encima de Ti, el
Oculto, quien no hay nadie más allá de Ti. Salda nuestras
deudas, y protégenos de la pobreza.
Aljamdulillah alladhíí aT’amanaa wa saqáanaa, wa
kafáanaa wa áawaanaa fakám miman laa káafia lahu wa laa
mú.wiia.
 Alabado sea Allah quien nos alimentó, nos dio de beber,
nos es suficiente y nos ha dado refugio, pero en cambio
cuántos hay que no tienen quien sea suficiente y les de
refugio.
Allahumma ’aalimal gaibi wash shahaadati faaTira assamawaatu
wal arDi rabba kulli shei.in wa malíikahu, ashhadu
an laa ilaaha illa Anta a’udhu bika min sherri nafSii wa
min sherri ashsheiTaani wa shírkihi, wa an aqtarifa ’aalaa
nafSii súuuan au ayurrahu ilaa Muslim.
Oh Allah, Conocedor de lo oculto y lo manifiesto,
Creador de los cielos y de la tierra, Señor de los ángeles y
de todas las cosas, atestiguo que no hay divinidad sino Tú,
me refugio en Ti del mal de mi mismo, del mal del Sheitan y
de su idolatría, y de cometer el mal a mi mismo, o en contra
de un musulmán.
Solía el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) no ir a dormir hasta leer Sura [32] La prosternación. y Sura [67] .El Dominio.
Allahumma aslamtu nafSii ileika wa fawaDtu amirí ileika,
wa wayahtu wayhii ileika, wa alya.tu Dhahrii ileika, rágbatan
wa ráhbatan ileika laa malyaá. Wa laa manyáa minka
illa ileika, aamántu bikitáabika alladhíí anzhalta wa binabi
íika alladhíí arsalta.
 Si vas a acostarte haz la ablución, la misma que realizas para la oración, luego recuestate sobre tu lado derecho y di:
 Oh Señor me he sometido a Ti, he confiado a Ti mis
asuntos, he vuelto mi rostro hacia ti, y he depositado mi
completa confianza en Ti, con esperanza y temor, no hay
refugio ni salvación de Ti, salvo en Ti, he creido en el libro
que Has revelado, y en el Profeta que has enviado. (Quien
diga esto) entonces si mueres, lo harás en la fitrah (que es
la inclinación natural del ser humano).

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